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Born Burn. Preludio de la madre

Born. Burn.

Preludio de la Madre.

Yuri despertó con el primer trueno del día. Sentía la garganta seca y los músculos del cuerpo agarrotados debido a varias horas de sueño. Habían pasado casi dos días de la última vez que había ingerido algo y le dolía el estómago y la cabeza. Aún no había amanecido cuando se levantó del catre. Salió del cuarto y se dirigió al baño tras detenerse unos instantes frente a la ventana de la habitación. Observó el cielo azul grisáceo, plomizo y cargado de electricidad. Aún no llovía pero se sintió cansada, anestesiada y resolvió que un poco de agua caliente sobre el cuerpo la reanimaría.

Sus músculos se relajaron con el hervor del agua y su mente con los vapores. Se secó, se vistió con ropas sueltas de algodón y se sentó frente a su computadora a revisar su correo con una taza de café en la mano.

La bandeja de mensajes contenía 1037 asuntos sin leer. Vió que 23 de ellos eran spam y los elimino. Echó un vistazo rápido al resto subiendo y bajando la barra vertical de la bandeja con la rueda del mouse y comenzó a leer uno a uno los mensajes discriminando los más urgentes de los más prescindibles.

Para cuando terminó solo dos de los correos quedaron visibles frente a sus ojos, el resto los había enviado a la papelera de reciclaje. Se quedó mirando los títulos frente a sus ojos con la sensación de euforia invadiendola. Se obligó a calmarse y recién ahí respondió al primero de los mensajes.

Tipeaba con calma y concentración, reparando y escogiendo muy bien cada palabra. Se detenía al terminar cada párrafo para leerlo y analizarlo. No deseaba dejar ningún cabo suelto ya que tenía bien en claro que era lo que quería dejar en manifiesto. Tras terminar y echarle un último repaso clickeó en el botón de enviar y el mensaje desapareció de la pantalla de su computadora. Las palabras Órgano, Sangre, Pasteur y Consciencia quedaron dando vueltas en su cabeza. Corrió hacía la cocina para servirse otra taza de café mientras analizaba mentalmente si su respuesta sería bien entendida y bien recibida. Vertió café en la taza y agregó esta vez un pequeño chorro de leche fría. Volvió al ordenador para releer el segundo email y esta vez no pudo contener las lágrimas. Lágrimas de emoción desbordante… El asunto dictaba Resultado Test de embarazo.

                               





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